Historia de la Fundación Chilena del Pacífico, 1994 - 2004
El origen de la Fundación está estrechamente relacionado con el proceso de incorporación de Chile a las redes e instituciones de cooperación económica de la región del Pacífico.

A partir de 1980, el Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (Pacific Economic Cooperation Council, PECC) se comenzó a desarrollar como una red de Comités Nacionales integrados por personeros de los sectores público y privado, además de destacados académicos, de un creciente número de países del Este de Asia, Oceanía y las Américas. El Comité Chileno del PECC se formalizó por Decreto 1.197, de 1985, con la misión de colaborar con la Cancillería en la participación del país en los esquemas de cooperación de la Cuenca del Pacífico, incluyendo a representantes de los sectores gubernamental, empresarial y académico.

En 1991, Chile se incorporó oficialmente a la red PECC, junto a Hong Kong, México y Perú.

En 1994, el primer Canciller del Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, Carlos Figueroa Serrano, solicitó al ex Ministro de la Presidencia y ex Rector de la Universidad de Chile, Edgardo Boeninger, organizar una entidad de Derecho Privado para hacerse cargo de los asuntos del Comité Chileno del PECC así como de asesorar al Gobierno en los temas de la agenda APEC (Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico), entidad que a fines de 1993, en su Cumbre de Blake Island, Estados Unidos, había aprobado el ingreso de Chile a este foro de integración regional. Ello implicaba el compromiso de incorporación a diversos comités y grupos de trabajo antes de la siguiente Cumbre de Líderes, que tendría lugar en Bogor, Indonesia.

Edgardo Boeninger tenía experiencia en los temas de Asia-Pacífico, donde había realizado consultorías, y había colaborado desde el Ministerio Secretaría General de la Presidencia en las tareas políticas relacionadas con el ingreso chileno al foro APEC. El 2 de noviembre de 1994, en dependencias de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería (DIRECON), se reunió el grupo de personalidades convocado por Boeninger, integrado por la Sra. Pilar Armanet A. y los Sres. Roberto Angelini R., Ronald Bown F., Carlos F. Cáceres C, Marco Antonio Cariola B., Roberto de Andraca B., Juan Eduardo Errázuriz O., Felipe Larraín B., Eliodoro Matte L, Enrique Marshall R., Jorge A. Marshall R., Andrés Navarro H., Patricio Rodríguez R., Raúl Schmidt D., Carlos I. Smok U., Juan Gabriel Valdés S., Joaquín Vial R-T., Juan Villarzú R. y Italo J. B. Zunino M. Los miembros fundadores suscribieron los Estatutos de la Fundación Chilena del Pacífico, que habían sido redactados por los abogados Claudia Bobadilla, Alejandro Ferreiro, Manfred Wilhelmy y el asesor jurídico de DIRECON, Luis Gillet. Edgardo Boeninger fue elegido Presidente de la nueva entidad, que obtuvo personalidad jurídica por decreto 1606, publicado en el Diario Oficial el 19 de diciembre de 1994. En la primera sesión de Consejo Directivo, celebrada ese mismo día, se designó Secretario Ejecutivo a Manfred Wilhelmy. Desde DIRECON, el Departamento PECC-APEC, dirigido por Cristina Bitar, inició el traspaso de la gestión de la agenda PECC a la nueva institución.

En septiembre de 1995, en el marco de la XI Reunión General PECC (PECC XI), el Comité Permanente de dicha institución eligió Presidente de la misma a Edgardo Boeninger por un período de dos años. En la época, la Presidencia conllevaba la responsabilidad de convocar la siguiente Reunión General al término del período. De esta manera, Chile adquiría un inédito protagonismo en los asuntos del Pacífico, oportunidad que se aprovechó cabalmente a través de la realización de PECC XII, que fue el primer encuentro de alto nivel de toda la región del Pacífico realizada en América Latina. Bajo la conducción de Edgardo Boeninger, alrededor de 1100 delegados se reunieron del 30 de septiembre al 2 de octubre en torno al tema general “Transpacific Partnership: Implementing Trade and Investmente Opportunities”. Asistieron como invitados especiales el Presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y el Canciller de Argentina, Guido di Tella, que encabezaron importantes delegaciones de sus respectivos países. Participó además el Primer Ministro Dr. Mohamad Mahatir, de Malasia. A nivel multilateral la conferencia contó con la presencia de Renato Ruggiero, Director General de la OMC, y a nivel interamericano, con Enrique Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. Se presentaron 180 ponencias sobre diversos temas económicos, y se realizó además un panel especial sobre el status de Hong Kong, que iniciaba recién su nueva etapa post-colonial en calidad de Región Administrativa Especial de China. El libro “América Latina y Asia-Pacifico: Oportunidades ante la Crisis”, publicado en 1998 por la Fundación y el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, sintetizó este notable encuentro, que sentó las bases de conocimiento y experiencia que permitirían acometer con éxito las complejas tareas de la presidencia chilena de APEC (2004).

En 1996 el Gobierno encomendó a la Fundación cumplir la función de Secretaría nacional del APEC Business Advisory Council (ABAC), tarea que en la práctica ha excedido el ámbito de la coordinación administrativa, y se ha traducido en una activa participación de empresarios – por lo general integrantes del Consejo Directivo de la Fundación - en el Consejo Empresarial de APEC.

Otra misión que asumió la Fundación en este período fue la de servir como Centro de Estudios APEC, con lo que Chile cumplió con el compromiso asumido a nivel político de fomentar la investigación y la extensión de temas de la agenda regional del Pacífico en el ámbito académico.

A comienzos de 1998, Edgardo Boeninger dejó la Presidencia de la Fundación para asumir una plaza por ocho años en el Senado. Le sucedió el Embajador Juan Salazar Sparks, quien en ese momento desempeñaba un alto cargo en la multinacional minera BHP.

En este período, la Fundación asumió una nueva función asesora, trabajando con la Cancillería en la agenda del recién formado Foro América Latina-Este de Asia (FALAE, posteriormente FOCALAE). La principal tarea que correspondió a la Fundación fue desarrollar las vinculaciones latinoamericanas con Asia en el plano académico, lo que motivó la realización de un encuentro en Santiago en el año 2000, y la posterior elaboración de una base de datos de instituciones académicas en ambas regiones (proyecto FEALAC Academic Network, FAN, con financiamiento del BID, realizado conjuntamente con el Institute of Southeast Asian Studies, ISEAS, de Singapur).

En 1999, la Fundación reeditó el libro de Juan Salazar “Chile y la Comunidad del Pacífico”, originalmente publicado por Editorial Universitaria en 1985.

Otra preocupación central fue el desarrollo de temas de carácter bilateral, ya que la política comercial chilena se estaba reenfocando hacia la negociación de tratados de libre comercio, y por otra parte ya era un hecho el dinámico ascenso económico de China. En 1999, la Fundación, conjuntamente con la Sociedad de Fomento Fabril, organizó un seminario de análisis de las relaciones económicas entre Chile y Corea, que generó importantes antecedentes para las posteriores negociaciones del TLC con Corea. En relación con el tema chino, elaboró conjuntamente con la Fundación Okita, de Buenos Aires, el informe “Estudio sobre el Mercado Chino”, que fue uno de los primeros en su género en ambos países.

A lo anterior se agregó, a solicitud de la Cancillería, la preparación del informe APEC Economic Outlook 1999, proyecto realizado por un equipo encabezado por los economistas Álvaro García H. y Patricio Meller, el que se concentró en los efectos de la crisis financiera asiática y los consiguientes esfuerzos de recuperación de las economías de la región.

A comienzos de 2003 asumió la presidencia de la Fundación Hernán Somerville, quien había ingresado al Consejo Directivo en 1996 y era uno de los tres miembros chilenos de ABAC desde el año 2000. A fines del mismo año, Somerville asumió la Presidencia de ABAC en el marco del ciclo APEC 2004, conducido por Chile. Durante la presidencia chilena de ABAC se planteó por primera vez la idea de avanzar hacia un Área de Libre Comercio de Asia Pacífico (FTAAP), que fue inicialmente sugerida por el empresario canadiense Pierre Lortie e impulsada desde entonces por Chile, y posteriormente por un creciente número de economías de APEC. Al respecto, el informe ABAC “Report to Economic Leaders 2004 – Bridging the Pacific – Coping with the Challenges of Globalization”, p. 12, contiene la recomendación de continuar el estudio de la propuesta FTAAP, con el fin de presentar un informe detallado a los Líderes de APEC el año 2005.

Desde el punto de vista de los intereses chilenos, tan importante como lo anterior fue la realización en el marco de la Cumbre de APEC 2004 de la conferencia APEC CEO Summit, que presidió el miembro de ABAC Andrónico Luksic C., y que organizó la Fundación a través de una unidad dependiente de la misma que dirigió René Muga, quien en esa época se desempeñaba en Codelco y fue comisionado para esta tarea por el Presidente Ejecutivo de la empresa y miembro de ABAC, Juan Villarzú. El APEC CEO Summit reunió a más de 600 altos representantes empresariales de toda la región, y constituyó una oportunidad inmejorable para generar nuevas oportunidades de negocios, fortalecer la imagen de Chile y consolidar su liderazgo en Sudamérica en lo concerniente a las relaciones con la región Asia-Pacífico.

También en el marco de APEC 2004, la Fundación organizó la conferencia anual del Consorcio de Centros de Estudio APEC, evento realizado con la colaboración de la P. Universidad Católica de Valparaíso, que reunió a más de 120 especialistas de toda la región, y contó además con la participación de representantes de instituciones europeas y entidades multilaterales como el Banco Mundial y la OEA. La agenda comprendió 13 paneles, varios de ellos con el valioso concurso de entidades como CEPAL, el grupo de trabajo PECC Trade Forum y LAEBA, red de estudios económicos formada por el BID y el Asian Development Bank.